El hombre mediocre no habla, repite lo que la televisión, la radio, el cine y la prensa le dicen, y por eso, no tiene voz sino eco.
Este busca el éxito. El éxito es un abismo irresistible, como una boca juvenil que invita al beso; pocos retroceden. El verdadero intelectual ama la gloria futura y esquiva el aplauso presente.
El espíritu del mediocre es la imitación, el del intelectual la imaginación.
Selnich Vivas Hurtado

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1 comentarios:
Es genial, la claridad en el análisis de Ingenieros es realmente admirable.
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