martes 15 de abril de 2008

LA RANA Y EL ESCORPIÓN

Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:

-Llévame a tu espalda

-¡Que te lleve a mi espalda! -contestó la rana- Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, ¡me picarás y me matarás!

-No seas estúpida-le dijo entonces el escorpión- No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, ¿también me ahogaré?


 

Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana fue persuadida. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.


 

Llegados al medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Ésta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:

-¡Ves te lo había dicho! ¿Pero qué has hecho?

-No puedo evitarlo-contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- Es mi naturaleza.

   
 

Anónimo - África

 
  

Notas breves, de un día cualquiera.

El tempo pasa, la vida sigue.

El hombre nace, el hombre muere.

La vida sigue,

El hombre sigue.

El hombre noble, el hombre vil.

Nobleza y vileza,

Vileza y nobleza,

Eterna lucha, inmenso fin.

El hombre nace, el hombre muere

Nace noble o nace vil?

Familia nace, familia muere.

Crece noble, crece vil?

Lo vil resalta, lo noble muere.

Al fin de los tiempos,

El hombre noble vive

El hombre noble muere

El hombre noble sigue.