(Mat 27:13)
Entonces Pilato Le dijo: "¿No oyes cuántas cosas testifican contra Ti?"
(Mat 27:14)
Jesús no le respondió ni a una sola pregunta, por lo que el gobernador estaba muy asombrado.
(Mat 27:15)
Ahora bien, en cada fiesta, el gobernador acostumbraba soltar un preso al pueblo, el que ellos quisieran.
(Mat 27:16)
Tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás.
(Mat 27:17)
Por lo cual, cuando ellos se reunieron, Pilato les dijo: "¿A quién quieren que les suelte: a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo?"
(Mat 27:18)
Porque él sabía que Lo habían entregado por envidia.
(Mat 27:19)
Y estando Pilato sentado en el tribunal, su mujer le mandó aviso, diciendo: "No tengas nada que ver con ese Justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por causa de El."
(Mat 27:20)
Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes que pidieran a Barrabás y que dieran muerte a Jesús.
(Mat 27:21)
El gobernador les preguntó de nuevo: "¿A cuál de los dos quieren que les suelte?" Ellos respondieron: "A Barrabás."
(Mat 27:22)
Pilato les dijo: "¿Qué haré entonces con Jesús, llamado el Cristo (Mesías)?" "¡Sea crucificado!" dijeron todos.
(Mat 27:23)
Pilato preguntó: "¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho?" Pero ellos gritaban aún más: "¡Sea crucificado!"
(Mat 27:24)
Viendo Pilato que no conseguía nada, sino que más bien se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: "Soy inocente de la sangre de este Justo. ¡Allá ustedes!"
(Mat 27:25)
Todo el pueblo contestó: "¡Caiga Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!"
(Mat 27:26)
Entonces les soltó a Barrabás, y después de hacer azotar a Jesús, Lo entregó para que fuera crucificado.

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